jueves, 19 de marzo de 2009


Un día hablaba con un amiguete mío, alemán por más señas, afincado en España, sobre la perplejidad de éste último acerca del funcionamiento de esta agusanada piel de toro. Con él había tenido siempre esa pose optimista del españolito lllamemosle progre, encantado de mostrar lo mucho que hemos avanzado políticamente en el pasado siglo, tratando de mostrar con cierta amable condescendencia que aquí se vive en un pais europeo y moderno, aunque con peculiaridades "Typical spanish".
Al cabo de una horas de conversación me rendí. Tras saltar de tema en tema, y toparme con la perplejidad de mi germánico interlocutor, no tuve más remedio que apearme de mi optimismo y reconocer la verdad:
En españa tratamos de autoengañarnos pensando que hay política, que hay deporte, que hay ciencia, que hay cultura... En definitiva, que hay instituciones.
Pero eso es, lamentablemente, una apariencia.
La única forma de entender lo que realmente pasa en España es rendirse a la evidencia de que es una estructura Caciquil.
Así de crudo.
Así, no hay política basada en partidos con una ideología, y con unos procedimientos que trascienden el personalismo del líder de turno: Hay cortijos, y no se eligen partidos, se eligen señoritos. No hay arte: Hay señores que se han creado sus cortijos para el cultivo extensivo y acaparamiento de subvenciones. No hay cine: están el cortijo de Almodovar, el cortijo de Garci...
No hay instituciones reales, porque aunque aparentemente las haya, cada cambio de cabeza visible supone un cambio de equipo, planteamientos...
Con lo que es imposible no recomenzar todo de nuevo. A partir de cero.
Es el único concepto, que convenientemente explicado, pudo hacer que mi alemán dijese..."Ach...so" y comprendiese el estado de cosas.
De hecho, la crísis en españa es peor porque el "Cortijus máximus" del país está formado por los caciques del ladrillo. Y donde más se nota es a nivel municipal.
Señores, estoy harto de ver municipios donde fáltan médicos, o donde no hay apenas programación cultural... Mientras no paran de construirse mastodónticos centros de salud, o auditorios desmesurados, en los que cabe todo el pueblo, contando las ovejas, y sobra espacio. Donde se levantan estadios deportivos que lo tienen todo, menos material (La compra de material no genera comisiones bajo mano), y que se financian a base de unos precios decididamente impopulares.
Porque el cachondeo de la recalificación de terrenos es, simplemente, un robo descarado de algo que es patrimonio municipal, ergo de todos...
Que decir del Madrid de Gallardón. Un festival del chanchullo. Una ciudad donde las instalaciones deportivas municipales son más caras que las privadas, donde el transporte público es en relación al sueldo medio, el más caro de Europa. Donde se cierra el Albeniz para poder justificar el Canal. Otro cortijo.
No me extraña que el alemán acabase por volverse...
A mi, francamente, cada vez me dan más ganas de pedirle asilo político...

martes, 17 de marzo de 2009

Los criticos asilvestrados.


Que si, que si.
Que que bonita es la democracia y la libertad que nos procura la república independiente de internet. Que bonito esto de compartir la información sin censura, sin cortapisas...
Y también sin ninguna responsabilidad.
Lejos de mi la intención de querer privar al sufrido ciudadano medio de su "Rincón del desahogo". No se trata de volver a la era de los medios controlados, censurados, cerrados y dogmáticos.
Sólo vuelvo la tortilla de mi lado.
Como dijo Terencio:
"Si dices lo que quieres tendrás que oir lo que no quieres"
Para variar, yo también voy a quejarme.
Me quejo de los quejicas.
De un subgénero muy concreto de quejicas.
Uno particularmente irresponsable.
Esos exquisitos que abren por su cuenta y riesgo un Blog de crítica teatral.
Me he leído unos cuantos, y no sólo por que hablen de espectáculos en los que asomo hocico.
Puro interés profesional.
Los hay muy dignos, y de gente que merece un puesto en la prensa escrita, y un sueldo, porqué no.
Un aplauso para ellos.
Los hay de otra índole.
Para empezar, se huele en ellos una especial y gozoso desconocimiento de las circunstancias en las que se hace teatro aquí, en nuestra agusanada piel de toro.
Se percibe claramente su ignorancia enciclopédica de las vicisitudes del trabajo del actor, y una clara incapacidad para distinguir qué se debe, en el resultado total, a las genialidades del director, y que se pone en cuenta del día inspirado o no del intérprete.
Por supuesto, tampoco ellos se toman la molestia de ver una función un par de veces al menos antes de opinar. Casi ningún crítico profesional lo hace, al menos en España.
¿Porqué ser consecuentes con la obviedad de que cada represetnación es distinta?
No, la estadística es una ciencia que aun no ha llegado a la crítica teatral...
Y ,por lo visto, no se les pasa por la cabeza la obviedad de que, cuanto más osada es una propuesta , más riesgo se corre de que un día la función sea mediocre, o genial, por una concatenación de los astros.
Estos críticos improvisados no se dan cuenta de que, por lo menos el reparto de la obra que critican, conocen al dedillo las otras criticas anteriores, y que sus "inspiraciones" en lo que han leido de otros críticos(A pesar de su tajante estilo, no parecen fiarse mucho de su propio criterio)van a resultar evidentes.
Pero da igual: se saben maravillosamente impunes.
Como no se les puede demandar, ni nadie les pide cuentas, como no son de la profesión ni van a toparse con nadie que les saque los colores, ellos son libres.
Pueden ser sarcásticos, irónicos, insultantes. Ni se plantean que lo que dicen puede estar dañando injustamente la imagen de un actor.

Algunos pueden decir que "no tienes técnica vocal", cuando la verdad es que saliste ese día (y toda la semana)afónico con 39 de fiebre, en un estado en el que caulquier médico te daría una baja de una semana. Y eso en el Albeniz, una sala antiacustica, con todo tu texto dicho en la peor zona del escenario, entre columnas y sin micros.
Si te hubiesen visto actuar alguna otra vez en cualquier otro espectáculo, cosa más honesta a la hora de enjuiciar tus excelencias o carencias como intérprete, se hubiesen dado cuenta enseguida. Pero no, los suyo es exigir a quienes piensan que no pueden, a su vez, cuestionar sus exigencias.

Otros son tan aberrantes en su simpleza que confunden el enfoque dramaturgico que el director quiere dar a un personaje, o la elección de un vestuario con las elecciones que un actor está capacitado para hacer.

Normalmente su "conocimiento" de la obra es un conocimiento puramente literario, su concepto ideal de la puesta en escena, una especie de fiel adaptación cinematográfica del texto, sin ningun tipo de dialéctica con las puestas en escena de los últimos años. Desconocen, por lo visto, el hecho de que en una puesta en escena de un clásico es imposible dar cuenta de todos los matices de sentido y ambiguedades del texto, y que precisamente el sentido de hacer una y otra y otra revisión del texto, es irlas explorando una a una.

Ellos creen en un "ideal platónico" de la representación, que coincide con su propia lectura del texto, y todo lo demás es fallido. Se quedan en su olimpo, tantas veces historicista, museístico, nimbado de polvo, y desde allí pontifican.
El concepto de "Acción verbal" les es incomprensible.
Ellos creen que interpretar es "Decir bien" un texto, y reducen más todavía:
Quieren que lo digas "Bonito" y con naturalidad, aunque no parecen darse cuenta de que en el contexto de un clásico, practicamente ningún personaje o situación son "Naturales", sino que todo está llevado al extremo.
En el caso de nuestros clásicos, al extremo del Barroco, nada menos...

Y si, a veces comparan lo incomparable.

Quieren comparar la impresión "escrita sobre el agua" de una representación vista anoche, con la "escrita en el vapor" de otra que vieron hace diez años, cuando eran más jóvenes, sabían todavía menos, conservaban cierta generosidad (perdida con el pelo), y las circunstancias eran (mejores o peores) diferentes

Y claro, no quieren plantearse que, en el caso de los actores relativamente jóvenes, sus ingeniosamente destructivas críticas hacen daño.
Hacen daño a alguien que se esfuerza por que siga habiendo teatro, cuando los sueldos son de miseria, cuando lo habitual es verse ferreamente marcado por los directores, que tienen que dar más cancha y cuerda suelta a las viejas glorias y a los actores "mediáticos".
No importa ver reducidas aún más sus expectativas de trabajo gracias al alegre baldón que una voz anónima, amateur (odiateur o haisseur, más bien) le cuelga a la vista de todo el mundo.

Gracias, estimados críticos asilvestrados, que en vuestra vida habéis pisado un escenario, que colaboráis tan competentemente a que nadie tenga ganas de pisarlo.

Gracias por vuestra puñaladas traperas, por vuestro desahogo cotidiano.

Gracias por desanimar aún un poco más al público que deja la comodidad de su sofá para ir a un teatro.

En nombre de todos los actores, gracias.
Gracias por vuestra inconsciencia.

Alabamos vuestra heróica ignorancia.

Y como dicen los gitanos:
"Dios os de el doble de lo que nos deseáis"
PD.
Existen unos maravillosos consejos de Goethe para redactar una crítica teatral.
A lo mejor a alguno le vendría bien tomarse la molestia de buscarlos...

jueves, 18 de septiembre de 2008

Necrotube





La capacidad del ser humano de buscar lo viejo y lo conocido en lo nuevo y desconocido es, me da por pensar, mucho mayor que su capacidad de aceptar innovaciones absolutas.
Por ejemplo, la fotografía tardó décadas en sacudirse de encima los límites del retrato pictórico, el cine las rémoras de su descendencia del lenguaje teatral (Pasó tiempo hasta que a alguien se le ocurrió mover la cámara en vez de hacer entrar y salir a los actores por un lateral)
Por mucho que la publicidad trate de vendernos la idea de que somos inquietos y trepidantes, la verdad es que la tendencia a volver a lo conocido no es fácil de vencer. Lo nuevo nos asusta mas facilmente que nos fascina. A veces por suerte.

Todo esto viene a raíz de una de esas incursiones por Youtube, en las que un video te lleva a otro y acabas donde no lo esperabas. De repente, buscando algo de Gothiferio musical francés, y entre los chascarrillos y graffitis animados que abarrotan youtube, me di cuanta de que había una especie de Camposanto virtual. Clips en homenaje a difuntos. Encontré muchos en francés, supongo que por los parámetros de la búsqueda. No pondré los links por una cuestión de respeto. (No es que no me fíe de vosotros, pero como ésto es un campo abierto y nunca se sabe quién te lee, ni a que hora , ni con que nivel de alcohol en sangre...) Y me quedé pensando que al final conseguiremos que efectivamente, todo esté en la web Nuestra partida de nacimiento, nuestro currículum, nuestro diario y nuestra lápida. Internet será como ese "Doble" fantasmal del mundo que postulan algunas religiones primitivas, donde mora la imagen de las cosas, y donde mejor no tocar nada, porque en el mundo real las cosas "Cambian".
Lo más avanzado y lo más primitivo de nuestra naturaleza vuelven a coincidir cuando la idea de la muerte esta en juego. Tal vez a la mayoría no le guste pensar en ello, pero la única tecnología que busca el ser humano es la que burla a la muerte. Desde el diente artificial de silex para defenderse del oso, hasta el pulmón de acero, pasando por los "Paliativos " de la muerte: el embalsamamiento, el album de fotos, el clip en Youtube...

Así, esa chiquilla muerta en Auvernia tiene un monumento funerario que ningún faraón hubiera podido soñar.
Eso si. Puede que, en el fondo, mas fantasmal y efímero.

Y cuando mi lado más cínico empezó a preguntarse si habría cementerios virtuales, y si habría alguien dispuesto a pagar por ser "Necrologizado" en ellos...
http://catless.ncl.ac.uk/VMG/
http://www.inmemoryof.co.uk/
http://www.eladios.com.ar/
( Puedo ponerlo, al fin y al cabo son empresas)
También los cadáveres virtuales son abono
para los campos informáticos de los que otros comen.
Y para no cansar...Una pequeña reflexión.

¿Que sucedería si en vez de enterrar a los muertos ,embalsamarlos, incinerarlos, decirles misas, llevarles flores, rezarles con palabras desgastadas... dedicásemos dos minutos al día a meditar sobre en qué han enriquecido nuestras vidas?

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Madrid. Atardedecer de domingo. Otoño




Madrid crece sobre alcantarillas llenas de cadáveres. Dos ratas por habitante y otras tantas palomas, que de vez en cuando tiñen el asfalto. Sólo se paran a mirarlas los niños, nene caca.
La gente guapa de gran vía sale de los musicales corriendo hacia sus televisores, acelera para adelantar al pirado que habla por un teléfono móvil inexistente, inmunes al resto de cordura de ese hombre derrotado que, por lo menos, finge hablar con alguien a través de algo. Psicofonía de un alma muerta para la cordura, que aún se aferra a un "otro" que no sabe o se niega a contestar. Atravieso la fila de putas novatas que tiritan, inocentes del frío que no saben que van a pasar, welcome to Madrid. ¿Porqué le doy a una dos euros para un bocadillo? No por ser una buena persona. Y me encojo de hombros y esquivo toreramente la caricia mercenaria y sonrío. Dos euros. Que barato sentirse tan tonto, y a la vez infantilmente menos... mal.
Aprieto el paso, esto no es Manhattan y yo no soy Bukovski.
Rezo a mi dios de infinita ausencia, suplico un poco de tibieza, agua limpia sobre mis moratones, esta ha sido una semana de golpes y más golpes, y la puerta de mi casa se abre con sonido de campana que anuncia final de round.
Pero en vez de chicas en bikini pasean la pancarta palomas muertas, aplastadas, ratas destripadas, y en mi rincón el cubo está repleto de lagrimas de puta y cuajarones de sangre.
Y escribo con los dientes apretados, mordiendo el bucal.
Me coso las heridas con palabras.
Me siento hermoso como crucificado
en la cuadruple sombra de los púgiles bajo los focos.
Suena la puerta de nuevo.
Adelante.
No, no quiero otro asalto...

Sólo tengo una piruleta con un corazón partido para ti.

jueves, 14 de agosto de 2008

Dejadme ser ingenuo esta noche


Dejadme ser ingenuo esta noche
Dejadme pensar que somos algo así
como Etienne Navarre e Isabeau.
(Menos rubios, tal vez, es cierto…
No se puede tener todo…)
De día tu eres un águila y yo un condottiero proscrito,
de noche yo soy un lobo y tu una dama errante.
Sólo que nuestros días no los marca el sol, y en nuestras noches no manda la luna.
Es una antigua maldición, bella de contar, terrible de sufrir.
Vuela libre, señora. Sabrás donde estoy por el brillo de mi armadura.
Posate en mi puño con el filo de la tarde.
Me tendrás de noche lamiendo tu mano, velando tu sueño.
Y en el Ocaso y en el Alba, por un sólo instante nuestro beso.
La razón para seguir. La caricia del Sol y la Luna.
No somos puros. No somos dignos.
Estamos malditos. Cierto. Merecidamente.
Pero que hermoso nuestro pecado y que gemidos de envidia levanta.
Donde estás, en tus tierras, recuérdame en tu vuelo.
Escribe mi nombre en tu cielo…
Mientras yo, lobo de las mil cicatrices
en mi bosque de asfalto
le callo a la luna mi aullido nostálgico.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Minami Kaze



“Consolaos con lo que os pueda agradar
Que no hay noche tan larga que no termine en día”
Y como yo no creo en Dios, yo creo en Shakespeare, le haré caso.
Pero a veces no basta con Shakespeare.
A veces el consuelo no está en los planes infalibles, en las coronas de laurel, en los discursos elaborados y llenos de sabiduría. No siempre se llega a la consolación por la filosofía, por mucho que se empeñe Boecio…
A veces todo lo que uno necesita es una voz femenina , dulce, tranquila que le diga con palabras simples que todo irá bien.
A ser posible la voz de alguien que haya sufrido, haya caído en el barro, y que , misteriosamente y contra todo pronóstico, evoque cierta inocencia.
Alguien que nos diga que somos toscos , brutales, crueles, que no sabemos jugar sin hacer o hacernos daño… Pero que nos quiere.
Aunque sea mentira.
Aunque la voz venga del auricular sudado de un teléfono.
O de alguien como Meiko Kaji.

Y de repente estoy mejor.
Se me había olvidado recordar que simple soy, que niño. Que terrible la vida y que hermosa.
La suerte que tengo en el fondo, se mire como se mire…

http://es.youtube.com/watch?v=hnp1pPzxZUM&feature=related

domingo, 10 de agosto de 2008

Cinco minutos más


A veces me gusta
pararme
a mitad del camino.
Quedarme unos minutos donde se supone
que no debo estar.
Apoyarme en una esquina y …
Fotografiar la calle sin cámara.
Sólo porque no hay motivo.
Sólo porque no debería hacerlo.
Oh si, me gusta.
Pero me vuelve peligroso ¿Sabéis?
Podría elegir otro camino.
Podría no volver.
Sé que podría...

A veces me gusta
leerte entre líneas
Detectar en tus palabras
las pequeñas heridas
de tu vanidad.
Paladear
lo que he adivinado
Y luego seguir leyendo y olvidarlo todo.
Todo.
Puedes respirar con alivio….
No aspiro a recordarlo.

A veces me gusta embrutecerme. Ser indigno.
Perderme el respeto. Actuar como un imbécil.
Eso dura semanas enteras
Y es terrible, aunque sólo para mí
Alguna vez ha durado años.

Mientras más débil me hago
Más me quiere la gente.
Cuanto más daño me hago
Más simpático parezco.
Todo estriba en saber contarlo bien.

Nadie sabe lo que yo sería
Si me diese de repente por juzgar
.



A veces
(Cuando intuyo que me mientes)
me gusta mostrarme dulce
Mientras imagino con fuerza
En morderte los labios
En pasarte por encima
En blanquear tu cara…
¿Nunca lo has notado?.

A veces

A veces me gusta levantarme y andar
Salir de mi tumba como un pastel sale del horno
Entre Lázaro y Magdalena
Volver a ser yo y a tener Alma.
Mi Alma insobornable.
(Llamo Alma a un proyecto
más allá de toda alteridad)
Erguirme en toda mi estatura.
Decir que en realidad...

Pero eso no os iba a gustar a nadie.
Así que me revolcaré otro poco
Entre las heces de la indulgencia.
Cinco minutos más...
Sólo otro poco...

jueves, 3 de julio de 2008

Procrastinación.


Y hasta para mí, llegan
los días sin marcar en la agenda.
Lo días que nadie quiso.
Los únicos que me quedan.
Ese espacio caótico tras las metas,
donde las cámaras no te siguen,
y los corredores
olvidan los preceptos del "Cool-down"
se derrumban aunque sepan
que lo suyo es caminar un poco más,
sólo para evitar
Morir de pie entre paso y paso.

Nada ha terminado.
Todo sigue en el aire.
No es una despedida.
No son unas vacaciones.
Es una casualidad feliz.

Y aunque queda tanto por hacer,
descansar consiste en hacerlo
al ritmo de mi pulso.

En poder pararme en medio de la calle
a desconocer tanto cambio.
En dormir aunque el sueño llegue tarde,
y no sufrir como una madre si no viene.

En cantar Sweeney Todd bajo la ducha
hasta donde me acuerdo de la letra:

"Pretty women
Silhouetted...
Stay within you,
Glancing... stay forever,
Breathing lightly...
Pretty women,
Pretty women!"

Es fantástico estar nervioso
a 100 horas el ultimo cigarrillo,
me lo puedo permitir.
No es apenas ansiedad en comparación...

Y el futuro ya no se compartimenta en horas.
Sino en lunas.. Recuerda el 12.
Ese día si te hará falta estar en forma.
Tan importante lo que se hable el 15...
Habrá Niebla el día 8...

Pero todo eso no es para ahora.
No me tira de la manga.
No me grita desde el segundero.

Está bien.
Estoy bien.
Cada hora que pasa , mejor.

domingo, 22 de junio de 2008

Life is but a dream...




Dentro de dos días, el momento de la verdad.
Estoy cansado por una buena causa.
Después ya me preocuparé por el futuro.
Dejaré que la vida me alcance.
Ahora sólo es el momento de arder.

sábado, 26 de abril de 2008

Las uvas de la Ira


La primera vez que leí lo de "Ira furor brevis est"(La ira es una locura breve) me sonreí por lo bajo. "Vale, Está bien que Séneca le recuerde ésto nada menos que a un emperador romano". A mi me encantaba que la Iliada empezase con "Canta oh musa la colera de Aquiles"... Para cuando en mi época de lector compulsivo de clásicos llegué al pasaje de Curcio Rufo en que Alejandro mata a su amigo Clito por un quitame allá esas pajas (Lo que dados los gustos de Alejandro...)Para entonces mis propios arranques de mala leche ya me habían costado mas que caros, sin que me hiciese falta un "preceptor del delfín" para venir a explicarmelo.
Nunca he sabido manejar bien la ira. No encuentro el camino real. ¿Expresarla? Maldita sea. En mi es echar fuego a la gasolina. Y no quiero ser conocido sólo como el actor que se cabreaba tan bien en escena ¿Sublimarla?. No siempre tengo un saco de boxeo a tiro. Ojalá. Es lo único que funciona. Y los tatamis te enseñan que la ira es la mejor manera de perder ante los trucos mas viejos del libro. O si no, que se lo pregunten a Kasparov, un experto en cabrear al que tenía sentado delante del tablero. ¿Esperar a que se pase?Vale, es lo que trato de hacer. Hace unos años pasé por una hepatitis, y no va a haber médico que me convenza de que fué por otra cosa.
Puedes tener a raya a la envidia, a la Gula, a la Pereza... Pero eso exige autodominio, y el autodominio apareja ciertos niveles de frustración. Máxime cuando por principios tienes que compartir el espacio con gente que se permite todo lo que tu no te permites. No impongo mis normas a los demás... Pero cuando no me déjan funcionar a mi segun las mías... Ya tienes al apacible individuo que esto suscribe cogiendo por la pechera a un compañero de escuela, con la vida solucionada, porque no venía a clase cuando le tocaba escena conmigo; o embroncado con unos membrudos técnicos, porque señores yo necesito el espacio para calentar antes de la función, y no necesito a unos fumetas hablando de chorradas a gritos por encima de mis trabalenguas. Riete del galileo expulsando a los mercaderes del templo...
Ay, la ira... Un lujo. Un lujo caro. Si la lujuria es el vicio de los pobres, la ira es el privilegio de los poderosos. El orgasmo de los que han subido a base de humillarse sistemáticamente, y ahora que tienen su pequeño cortijo devuelven su bilis a quienes no tienen la culpa de nada, preferentemente a los que no tienen intención de lamer nada... La cortina de humo de los mediocres pillados en evidencia. Cállate, no digas nombres. No incurras en lo que criticas. Que dificil.

No, no hay justa ira. Eso de la "Justa ira" es un invento de los dogmáticos, una justificación de las cruzadas, de los linchamientos, del terrorismo. La ira y la violencia tienen su función en el Arte. Son Espectaculares.
En la vida la ira es un cancer del Alma.
Hablo por experiencia.

jueves, 24 de abril de 2008

Pereza


La pereza tiene otro nombre: sociedad tecnológica.
Y un aliado casi omnipotente: se llama Publicidad.
La publicidad es ese angel caído, amado de Luzbel.
Tan amado que si Luzbel es el "Padre de la mentira",
Publicidad ha acabado por ser la "Madre de la mentira".
¿Rápido y sin esfuerzo?
Dos palabras que cuestan caras.
Vacían el bolsillo y empobrecen el álma.
Dos palabras tan repetidas en tal variedad de tonos encomiásticos que han terminado
por pervertirnos a todos hasta el extremo de asociar "lento y trabajoso" con el mal absoluto.
En las artes y en las habilidades de combate... Desconfía de nada que vaya mas rápido o sea menos constante que el crecimiento del pelo o las uñas.

Milón de Crotona, luchador griego, conocido por su fuerza, no la consiguió en un programa de seis semanas con esteroides. Daba una vuelta diaria al estadio con un ternero recien nacido en brazos...Y siguió haciendolo hasta que el ternero se convirtió en un toro adulto.

Dicen que Yagyu Munemori, un legendario maestro de sable y lanza era capaz de saltar por encima de un hombre sin carrera. Por lo visto, de joven plantó una mata de mijo en la explanada donde entrenaba, y todos los días saltaba por encima, conforme iba creciendo.

El profesor de voz de Richard Burton le subía a una colina y le hacía leer en voz alta, mientras él le iba rodeando en espiral, alejandose cada día un poco mas...

Y es que la Energía sigue un principio paradójico:
Cuanto mas gastas mas tienes. Y viceversa.

Incluso a los catolicos más integristas la pereza les parece un pecado menor.
Supongo que andan demasiado obsesionados con la Lujuria y enamorados de la avaricia como para darse cuenta de su ptencial. Pero ¿Como va a ser incocuo un pecado que hasta nos impide disfrutar del resto ?.

Suelo decir en broma que hoy ya no hay que tomarse la molestia de destruir a los enemigos. Basta con esperar a que se cansen. ¿Te calumnian? Tranquilo.
Eso es cuestión de una semana de paciencia. Se aburrirán en tres días.
¿Han seducido a la chica que te gusta?. Sonríe. No aguantarán el ritmo.

Y siempre será cierto que sólo seremos capaces de valorar aquello que paguemos con esfuerzo. Maldición bíblica que, sin calvinismos ni masoquismo, sino desde una posición parecida a la "Aristocrácia del esfuerzo" de Nietzsche (tan mal entendido el pobre, por pereza de leerle) deberíamos convertir en bendición.

No tengo espacio ni tiempo, aunque ganas si ,eso siempre, para hablar de la moda del "Determinismo genético", esa especie de fatalismo con pretensiones de ciencia que tratan de imponernos desde la sociología yanqui.
Tengo que entrenar y tengo función. Mas me vale predicar con el ejemplo.

Envidia



Una cosa es la Emulación: El deseo de desarrollar una habilidad en que otro sobresale La emulación es un impulso de lo mas positivo, el hijo mejor formado del agonismo bien entendido, primo de la deportividad y del Fair play. Hablamos de la envidia. Esa tendencia a igualar a lo demás a base de cercenarles los piés. La catapulta de la que salen frases como "A quien se la habrá chupado esa para estar donde está", "Claro, si yo tuviese todo el día para entrenar, también haría esas cosas". La envidia es una herramienta oxidada que cohesiona a los mediocres, tampona las heridas de la soberbia, envenena las espinas de la ira... Sirve para muchas cosas, pero arruina todo lo que toca. La envidía es omnipresente. Si luchas contra ella generarás la mayor de las desconfianzas.
Primero, dudarán de tu inteligencia. Pensarán que alguíen que sólo habla bién de los demás sólo puede ser medio tonto.
Segundo, dudarán de tu honestidad, porque cree todo envidioso que todos son de su condición, o mejor, que no hay otra posible.
Los actores, y siento decirlo pero lo creo, las actrices son especialmente vulnerables a este mal, sobre todo las de cierta edad. No solo es una cuestión de género. Hay 7 actrices por cada actor, y un número mucho mas limitado de tipos que pueden interpretar. La competencia entre ellas es feroz y feroces las envidias.
En las artes Marciales, la envidia es la responsable de la proliferación castrante de estilos ,escuelas,federaciones, asociaciones y chiringuitos personalistas varios. El judo empezó con la tontería de los cinturones de colores, para los niños occidentales sobre todo... Y visto el número de practicantes que ésa y otras discutibles "innovaciones" trajeron, se extendió a estilos que nada tenían que ver con un arte marcial convertido en deporte educativo.
Y el cine, oh el cine... Se nos van Almodovar, Amenabar, Javier Bardem, Victoria Abril, Carmen Maura... Por la misma puerta que se fueron Picasso, Dalí, Miró.
En este país el éxito es imperdonable. Envenena el aire a tu alrededor.
En el caldo de cultivo de la envidia crece el hongo del amarillismo. El placer por regodearse en las miserias humanas. Los que saben de Fernan Gomez solamente lo de "A la Mierda" o de Umbral sólo lo de "He venido a hablar de mi libro" deben alarmarse: padecen la fiebre amarilla.
Los que escriben biografías donde sólo se cuenta lo que hace que Brando o Dean sean tan vulnerables como cualquier hijo de vecino, deben ser considerados agentes infecciosos.
La emulación es la madre de la cultura occidental.
La envidia está siendo nuestra némesis, porque si el envidioso llega a creerse sus calumnias
¿Que motivo queda para emular al envidiado?
Ninguno.

viernes, 18 de abril de 2008


Tú necesitas amor. Alguien que te llene.
Que desfonde tu cuerpo y tu mente.
Alguien a quien admirar. Tan alto.
Que no señale la luna sino la toque.
Alguien sobre cuyo saber no se ponga el sol
Pero que por ti olvide su nombre.
Que deje a Shakespeare tirado
Para acompañarte a comprar pantalones.

Tú necesitas ser la excepción.
Ser querida por tus defectos
Y no a pesar de ellos por cierto.
Me necesitas en tu cuadro prerafaelita
Para ser el lobo comiendo en tu mano.

Yo solo soy un actor.
Mi belleza viene de horas de ensayo.
Y de una luz sabiamente preparada.
Mis palabras de horas de lectura.
Mi carisma dura dos horas al día
Y el resto es un sueño gris.
Un pesado arrastrar de pies.
Soy un actor cansado.
Llevo años cansado hasta el llanto.
Las arrugas bajo el maquillaje.

Yo también necesito amor.
Supongo.
Sentirme digno de mi tarea.
Estar por encima de mi sino.
Hablar con propiedad.
Predicar con el ejemplo.
Parecer lo que soy o mejor
Estar a la altura de lo que parezco.

Tu eres todo futuro
Yo ya tengo un pasado

No te niego lo que necesitas.
Quiero dártelo. Encarnarlo.
Quiero hacerte feliz
Seducirte cada noche
En función privada
Y además
Ser el atrazzista de tu teatro
Y la mujer de la limpieza.

Aprender a plegar la ropa
Y a tender la cama
Que destrozamos anoche.
Todo a su tiempo.

Tu necesitas amor y lo sabes.
Cada mirada me lo recuerda.


Yo sé que tal vez también
necesitas paciencia.

domingo, 6 de abril de 2008

El medallón




Cuentan de Michel de Montaigne, a quien admiré como librepensador, escéptico, literato y posible inspirador de Shakespeare, uno de mis grandes amigos muertos, uno de esos talentos como el de Baltasar Gracián, que te hacen desear haber podido hablar de tus problemas con alguien tan lúcido, un verdadero médico del espíritu, no me enrrollo más... Cuentan, digo, que llevaba un medallón en el que se leía: "¿Que sais-je?"
Suelen interpretar esa frase como una muletilla antidogmática, como un recordatorio de las propias limitaciones a la hora de enfrentarse a la tentación de sentar cátedra.
No eres un dios y no estás en posesión de la verdad.
A mí me gusta relacionarla también con aquella clásica frase de Diógenes: "El arte más difícil es el de no olvidar lo que uno sabe". Es decir, a pesar de saberse desposeído de verdades últimas, no se puede uno olvidar de ser fiel a las modestas "Verdades personales". Hablo de un somero método en la búsqueda de la verdad.
De no apearse de un rigor.
Y por supuesto de un mínimo código deóntico.
Es duro.
Mucha gente cree que el relativismo moral te conduce al sofismo.
A convertir el discurso en una simple poética de la justificación.
Por el contrario, lo consecuente es atenerse a las conclusiones de la propia moralidad, por lo menos hasta que uno no encuentre argumentos de peso para modificarla. No es el Bien, pero es mi código.

La lealtad hacia los amigos, o hacia la pareja, es una de esas pequeñas normas que trato de respetar pase lo que pase. Siempre dentro de lo lícito (ese es otro debate tópico de la ética clásica).

Eso es lo que solidariza estos días con mi Gata.
(Yo hace mucho tiempo que no espero lealtad de nadie.
La recibo como un regalo.
La doy como una exigencia propia.
Ójala se pudiese comprar lealtad con lealtad.
Son malos tiempos para la amistad cuando hay dinero o un trabajo por enmedio.
Me ciño a mi experiencia.)
Pero la Gata vive, creo yo, en el deseo de un universo simétrico.
Una hermosa estructura en blanco y negro.
Todo brillo y contraste, como sus fotos.
Donde el balance de la amistad y el amor cuadra al final.
Por eso lo está pasando mal.
Ella espera mucho de los demás.
Tanto como siente que da.
Siente que le están fallando.
Y eso le ha estado volviendo ferozmente difícil de tratar.
Aunque se esfuerza. Noto que se esfuerza. Y lo valoro.
Así que aquí estoy, entre ella y la amargura.
Sólo yo con mis dudas y mi insano hábito de hacer de abogado del diablo.
Haciendo de "A pesar de todo..." mi divisa.
Sólo tengo mi hombro y mi experiencia.
Bien poca cosa. Aquí está.
Quizás querer sea eso.
Aceptar las crisis de crecimiento y sus dolores.
Esperar un poco para volver a decir "Yo".

domingo, 16 de marzo de 2008

Lo imposible...



Este fin de semana ha sido paradójicamente tranquilo.
Todo el mundo se ha ido fuera.
Yo tenía curso de monitores, así que me he quedado
a pesar de las protestas y desaires de la gata.
(Que soltura, que maestría, que gracia
en el uso de las variedades del chantaje:
verlo para creerlo, creerlo para amarla).
Este módulo no tocaban formas de mano vacía
ni investigar que nuevos callos produce
cambiar de arma.
El sábado estuvimos sentaditos repasando biomecánica.
Y hoy, sorpresita.
Ha venido un entrenador del equipo nacional de gimnasia deportiva. Acrobacia.
Me encantan las acrobacias.
No quiere decir que se me den especialmente bien.
Ni que esté dotado para ello.
Además, uno tiene ya una edad.
Es que me parecen perfectas.
Lo tienen todo.
Hete aquí preparado. Has hecho los deberes.
Has repetido los ejercicios preparatorios.
Lo has visualizado cien veces.
Concentrate. Nada es mas importante.
Porque aquí los errores duelen.
Y tomas una decisión afilada como un cuchillo.
Te lanzas. Explotas. Usas hasta la última fibra.
El elixir de toda la enegía de tu cuerpo.
Ahora estás en el aire.
En un segundo que dura una eternidad.
Compruebas que estás colocado.
En el aire un pequeño movimiento
del brazo o de la pierna te mueve
te hace girar, no hay peso.
El reino del hada Inercia.
Y si todo va bien.
Es una explosión de alegría.
La gravedad te llama.
Llega el suelo, con suerte suave
como una hoja que planea.
Sin suerte, aceptas la reprimenda
del maestro Suelo.
Duro como pocos con los indecisos,
los flojos y los distraidos.
Y luego viene afianzarlo.
Domar la sensación. Aferrarla.
Perderla y encontrarla como
en un culebrón. Hasta las bodas:
Competencia inconsciente.
La acrobacia, como la filosofía
es una puesta en cuestión,
una aventura, un viaje que requiere
ayuda al principio, pero que pasa
siempre por el momento de la soledad.
Tu cuerpo ,tu mente, y el desafío.
Dos sublimes gimnasias de la voluntad.
Donde el error es la información
necesaria para el éxito. Donde todo
se pone en cuestión todos los días.
Donde rigen las reglas de lo extracotidiano.
El sentido común del mundo al reves.
La atracción de lo aparentemente
Imposibe.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Quemandose en el paraiso...


En la vida real, los libertinos no mueren casi nunca.
Hablo de una muerte trágica
a lo Valmont o a lo Don Juan o a lo Byron.
Simplemente cambian. Se enamoran tarde o temprano.
Y sufren. Sufren porque no están acostumbrados a amar
a la misma persona. Porque se ven en el bando
de los que antes despreciaron.
Sufren el tormento de los celos.
Porque demasiado conocen la debilidad del ser humano,
y la fuerza de la tentación, y las omnipresentes maniobras
de los tentadores, y donde radica
su dificilmente resistible atractivo.
Se palpan la cabeza cada mañana
buscando "la inevitable cornamenta",
Sufren porque los años llegan,
y vuelven menos apto el cuerpo
para los placeres físicos intensos.
Sólo los poetas conservan la cordura.
Casanova de viejo tuvo que escribir sus memorias.
Soportó así verse convertido en bibliotecario.

En la literatura, el libertino,
como buen personaje trágico, muere por no cambiar.
En la vida, la inteligencia nos salva de la Tragedia.
Cambiamos por no morir.

Pero algunos se rinden a la tentación
de atar corto la Vida y el Arte.
Pienso en John Wilmot
segundo conde de Rochester:

"Then give me health, wealth, mirth, and wine,
And if busy Love intrenches,
There's a sweet, soft page of mine
Does the trick worth forty wenches."

El hombre que coronó a su mono
como Calígula coronó a su caballo.

Y doy gracias.
La fortuna no me ha dado los medios
ni el Amor me ha dejado volverme
un elegante hijo de perra.
La sífilis me ha respetado.

Te miro. Eres hermosa. Felina.
Inteligente. Dificil.
Lo sabes y no lo niegas.
Oyes "Seducción" y te vuelves
como si fuese tu nombre propio.
Te quieres.
Pero nunca estarás satisfecha contigo misma.
Sería preciso rehacer el mundo.

Mi mrs Barry y mi mrs Lovett.
El inquieto sueño de Pygmalión.


domingo, 9 de diciembre de 2007

Suplico rutina




Suplico rutina
Suplico un poco de aburrimiento.
Una silla con la forma de mi espalda.
Quiero salir de casa
Y que mi cuerpo sepa solo el camino.
Saber la hora sin mirar el reloj.
Ver más de un mes las mismas caras.
Poder decir “El martes como en casa”.
Quiero sobre todo un sillón viejo
Blando y un poco destartalado
Que cueste abandonar los domingos.
Un aliado de las novelas
Y los libros de segunda mano.
Quiero que mi mano vaya sola
Al aplique de la luz.
Quiero curar mi hombro
De las cicatrices de las mochilas.
Una casa de la que reconocer el olor
Cuando vuelvo.
Un armario ordenado
Con olor a manzanas viejas.
Tener que quitar el polvo de los libros.
Caminar desnudo de la cama al baño.
Saber que despierto siempre a tu lado.

jueves, 8 de noviembre de 2007

El secreto.


Es una electricidad estática en el vello.
Es una sensación de vacío en la normalidad.
No es que algo no encaje, mas bien es
que se percibe la falta de una pieza.
O es una pieza que encaja pero
que no completa la figura.
Se desdicen los bordes, los colores...
Es como una foto retocada con fotoshop.
Es una vacilación entre dos frases.
Un bajar la mirada. Un parpadeo.

Escucho a Radio Futura:
"La mentira es algo que se esconde
para no tener que existir"

Fina arenilla bajo los párpados.

Ceniza tiñendo los pulmones.

Suspiro, respiro, me ocupo, escribo.

Todo con tal de no sentir
esa pieza que falta
esa tormenta privada
que electriza el vello.

viernes, 19 de octubre de 2007

flashback


Que bandazos...Mientras sigo mirando embobado los colores del otoño y empapandome de melancolia existencial rusa del siglo XIX, me llegan las fotografías del ultimo espectáculo que hice,el texto de Vinaver del que ya he hablado en este desahogadero. Si las teorías de la reencarnación son ciertas, un actor debería alcanzar la liberación antes que un monje. En un año vives de tres a cinco vidas... ¿Que pensaría "Trigorin" de "Guillermo"? Solo en un escenario esa conversación sería posible. Imagino toda una dramaturgia basada en las confrontaciones entre los grandes y pequeños personajes de la literatura dramática. Pero haría falta un nuevo Papini para escribirla...

jueves, 18 de octubre de 2007

Memento


Actuar es maravilloso.

Oh, si , lo sé, lo sé. Es lo que se supone ¿No?

Pues no. Normalmente no lo es.

No me pondré quejica, ya se que mucho peor es estar picando piedra, bajando a una mina en Asturias, que mas cornás da el hambre...

Pero disuelta la ilusión inicial, cuando uno se resigna tras años de esfuerzo a una cadena de hechos punzantes, de verdades dolorosas sobre la profesión, sobre este ídolo al rojo vivo que alimenta a cuatro desaprensivos a costa de la ingenuidad y la esperanza de miles de almas cándidas, la tentación del cinismo se hace demasiado fuerte. No le hables a un actor maduro del placer de crear, del veneno del teatro, de la droga del aplauso. Un actor maduro necesita su dosis de cinismo como un enfermo del riñón su diálisis.

Pero hay días como hoy, en los que no se sabe por que concatenación astral, por que azares del cansancio vuelto droga alucinógena, por efecto de que choque emocional, uno recuerda porqué y a santo de que tantos sinsabores y tantos esfuerzos.

No es un ataque psicótico como los que se imaginan los profanos, en el que te vuelves tarumba y te crees el personaje, con olvido de quien eres y donde estás.(Eso lo curan las pastillas)

Es mas parecido a ceder el control.

A ser un espectador mas de lo que tu cuerpo hace y tu voz dice. Y a emocionarte, también como espectador, con lo que ese Algo hace con tu cuerpo.

Si hablo de un “Yo superior artístico” me hago sospechoso , y me voy al garete en un naufragio de misticismo. Si hablo de “inconsciente” me meto en un debate psiquiátrico o pseudopsicológico que ni tiene objeto ni me interesa ya.

Hablo de esos momentos en que un siente que el talento, sea lo que sea, es algo que viene de fuera. Que la inspiración, se coma cómo se coma, es algo que no viene de adentro sino de... Otro Lado.

Y para recordarlo, aferrarme a ello y celebrarlo escribo esto.